sus cantos alegres me han despertado
y como que me llaman,
como de costumbre
silbando y silbando
que ya es HOY ese mañana.
Aquel inicio y aquel fin
hoy solo se desplaza,
alegando sueños realizados para su pequeña dama.
Ahhh...
Cómo trae el soplido a alaridos
sus flameantes alas,
Cómo retumban en mi oído aún,aquellos bosques por donde paseabas,
sí, tú, en cada árbol, en cada hoja
anclabas mi mirada..
Y yo... como toda niña curiosa,
seguía tu bullicio con sutil comparsa,
con pasos ligeros y una estratégica cámara.
¿Qué?
¿Cómo?
¿Dicen que allí no estabas?
¿Que habré visto figuras
que en el lugar no figuraban?
¿Qué? ¿Dicen todo ello?
Pero, si yo, claramente te he visto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario